miércoles, 17 de febrero de 2016

The Stranded - Prólogo

Estoy con los pies en la tierra, pero no sé si estoy viva o muerta. No conozco este mundo, pero es muy parecido al que una vez conocí. Las personas se mueven con un mismo objetivo; Hacerse más fuertes. ¿Por qué razón? ¿Qué sentido tiene? Van uno por uno,  juntos o separados, hacia la perdición. Ninguno parece darse cuenta de lo que hace realmente. Matan como si fuera algo natural, como si fuera la única opción, y en cierto modo lo es. Empiezan con las criaturas más débiles con la idea de “fortalecerse” hasta poder enfrentarse a otras más grandes y temibles, salidas de las peores pesadillas. Quizás ésta también sea una.
¿Cómo sé todo esto? Pues porque yo también lo hice. Yo también fui una de ellos. Desde que llegué, todo se repite, pareciera como si estuviéramos andando en círculos. Sin importar lo que podamos hacer siempre volvemos a lo mismo. Llegamos, matamos y seguimos. Pero no podemos morir. Por alguna extraña razón que desconozco, nunca  he muerto ni nadie que yo conozca. Eso me hace pensar, ¿es éste el infierno?
Nos han herido, nos han derrotado, pero siempre nos recuperamos. Al día siguiente el dolor ya no existe. Aunque, de hecho, nunca existió o dura demasiado poco como para considerarlo.
La vida aquí es extraña, nada se compara a esto. Este lugar perdido en el mundo tiene la capacidad de otorgar poderes de la naturaleza misma. Los cuatro elementos que pueden servir de distintas formas, tanto para atacar como defenderse, también depende de la naturaleza del portador de esta habilidad.

No quiero entretenerme con detalles, lo único que debe saberse aquí es que yo Nicole Armstrong, he descubierto la forma para cambiarlo todo. Esta es la historia de cómo sucedió. Si tuve éxito o fallé, realmente depende de cómo pueda interpretarse individualmente. 

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